Protección de Datos en los esports

¿Sabes cómo afectará el nuevo Reglamento de Protección de Datos a los esports?

Con la llegada del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que sustituye a la antigua Directiva de Protección de Datos de 1995 (95/45/CE), todas las sociedades, tanto dentro como fuera de la Unión Europea han quedado obligadas al cumplimiento de una regulación más estricta cuando estén tratando con datos personales de ciudadanos de la UE.

Dada la ingente cantidad de datos que se mueve en la industria de los esports, este sector resulta especialmente sensible al impacto que está suponiendo la aplicación del RGPD. Como consecuencia de ello, muchos de los editores y desarrolladores de videojuegos están teniendo dificultades en estos primeros compases de adaptación a la reciente normativa. En ocasiones, el alto coste que implica adaptarse a las regulaciones ha llevado a que ciertas empresas hayan tenido incluso que cerrar sus servidores ante un gasto imposible de acometer. Es el caso, por ejemplo, de Uber Entertainment, compañía desarrolladora que tuvo que poner fin a su servicio precisamente por no poder afrontar este gasto.

Si bien es cierto que cumplir con la nueva regulación puede suponer una tarea complicada para algunas empresas, algunas se han tomado muy en serio esta labor. Ejemplo de ello y representando un modelo que muchas compañías deberían tomar como referencia, encontramos a Riot Games, desarrolladora y editora del popular juego competitivo League of Legends. Esta compañía ha puesto especial cuidado en adaptarse a la normativa puesto que recoge diariamente datos provenientes de los millones de usuarios de su juego a los efectos de conocer detalles sobre el rendimiento de los servidores, así como con el objetivo de detectar todos aquellos comportamientos negativos de los usuarios que infrinjan el código de conducta impuesto por esta desarrolladora (lo que han venido a denominar Summoner’s Code). No obstante, no serán únicamente las desarrolladoras o editoras de videojuegos quienes deberán cumplir con el nuevo Reglamento, sino también otro tipo de agentes como las casas de apuestas deportivas de esports, los portales de streaming como Twitch o YouTube en los que se emita contenido relacionado con la escena competitiva del videojuego o incluso los clubes de esports que manejen datos de carácter personal de los seguidores y aficionados.

Resulta importante destacar que el incumplimiento de la nueva regulación puede conllevar la imposición de sanciones de elevada cuantía que oscilarán desde los 10 millones de euros o el equivalente al 2% del volumen de facturación anual global hasta los 20 millones de euros o el equivalente al 4% del volumen de facturación anual global. Una cuantía que podría suponer un duro golpe para algunas de estas empresas y por ello, la mayoría ha optado por implementar medidas encaminadas a respetar los requerimientos del Reglamento y así evitar ser objeto de tales penalizaciones en el futuro.

Dentro del sector de los esports, son especialmente importantes los datos de carácter personal relativos al nombre del interesado, sus datos de localización, número de identificación o su dirección IP. Tales datos sirven a una gran variedad de propósitos, pero principalmente para mejorar la experiencia de juego del usuario. La información es recopilada desde el mismo momento en que el jugador realiza el “log in” en el juego, es decir, accede con su usuario y contraseña y mediante su adecuado análisis puede llevar a mejorar el servicio ofrecido y, en consecuencia, a aumentar los beneficios de las compañías.

Asimismo, existen empresas especialmente dedicadas a recopilar estadísticas de juegos concretos, como es el caso de DotaBuff, un portal que trata estadísticas del juego Dota 2 (similar a League of Legends) y, por ende, procesa una enorme cantidad de datos personales de ciudadanos de Estados Miembros de la UE. Los usuarios de este portal tienen la posibilidad de acceder a estadísticas sobre su historial de partidas dentro del juego, sus récords con ciertos personajes e información sobre qué ítems utilizan con más frecuencia en las partidas.

En conclusión, debemos destacar la especial relevancia de la nueva normativa en el sector del videojuego competitivo dado el considerable volumen de datos personales que son objeto de tratamiento por parte de los distintos agentes que lo integran. Determinar claramente para qué finalidad se van a destinar o ser proporcionales en el tratamiento y la recogida de los datos son criterios que deberán ser muy tenidos en cuenta a la hora de informar suficientemente a los jugadores cuyos derechos no podrán ser, en modo alguno, conculcados por los responsables o encargados del tratamiento de los mismos. La no observancia de las obligaciones impuestas por el RGPD, tal y como hemos visto, puede conllevar cuantiosas sanciones, lo que, sin duda hará que los distintos agentes no traten esta cuestión a la ligera en el futuro.

Recomendamos a los editores y desarrolladores de videojuegos que lleven a cabo todas las acciones necesarias para adaptarse al nuevo RGPD, y si necesitan ayuda para ello, pueden contactar con nuestro Departamento de Tecnologías de la Información, Protección de Datos y Propiedad intelectual.

 

Julio Álvaro Huélamo Gracia

Departamento Mercantil

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