mercado electrico regulado

*El mercado mayorista eléctrico hace referencia al mercado de los productores de energía eléctrica.

*El mercado minorista eléctrico hace referencia al mercado de comercializadores de energía eléctrica.

 

Si bien ningún economista discute la liberalización del mercado mayorista, muchas más dudas surgen respecto a la liberalización efectiva del mercado minorista.

Para analizar esta cuestión, la Comisión Nacional de los mercados de la Competencia diferencia, hábilmente, entre tres tipos de consumidores: i) Industriales, ii) PYMES y iii) Pequeño Consumidor.

i) Los consumidores Industriales consumen cantidades ingentes de Kw al año, por lo tanto, son muy sensibles a pequeñas variaciones de precio en el Kw/hora. Como consecuencia lógica, este tipo de consumidor es un consumidor experto y cualificado en los términos utilizados en la factura eléctrica, y por lo tanto muestran mucho interés a la hora escuchar ofertas y negociar condiciones. Además, destacar que son consumidores muy atractivos para las empresas eléctricas y, por lo tanto, reciben contratos con unos precios muy “ajustados”.

Las características tipo de este primer consumidor ayudan, indudablemente, a la consecución de un mercado realmente competitivo.

 

ii) Para las PYMES el peso de la factura de la luz es mucho menor que en el caso anterior. Por ello, es un tipo de consumidor menos “motivado” a estudiar y analizar las distintas ofertas de las empresas eléctricas.

Sin embargo, también podemos afirmar que en términos generales el mercado es competitivo, principalmente, porque ni el gobierno ni el regulador intervienen en el mismo (a diferencia del mercado del Pequeño Consumidor).

 

iii) Es dentro del mercado del Pequeño Consumidor donde la competitividad se pone realmente en entredicho, o al menos, surgen dudas razonables. Los motivos que explican la baja tasa de cambio de comercializador eléctrico son:

  1. Intervención del Gobierno con la introducción de un Precio regulado que “garantiza” un precio competitivo (antigua TUR y actual PVPC). Sin entrar a relatar la diferencia entre TUR y PVPC, destacar que el gobierno obliga a algunas comercializadoras (reciben el nombre de comercializadoras de último recurso) a ofrecer precios “muy competitivos”. Tan competitivos, que las comercializadoras de último recurso se encuentran en pérdidas actualmente. Este intervencionismo imposibilita que el resto de comercializadoras pueda competir y hacer frente a los precios, fuera de mercado, ofertados por las comercializadoras de último recurso.
  2. Descontento manifiesto del consumidor español con la factura de la luz. La factura es demasiado densa y excesivamente compleja, lo que genera una sensación de oscurantismo en el consumidor que desalienta el estudio de ofertas en el mercado. No ayuda el legislador imponiendo a las comercializadoras la obligación de incorporar en la factura los “costes ajenos” a la generación de la luz, como pueden ser los pagos de las renovables o las subvenciones al carbón nacional. Son muchos los expertos que abogan por incorporar estos costes en el los Presupuestos Generales del Estado.
  3. La mala imagen de la que gozan las empresas eléctricas entre los españoles, en parte como consecuencia del punto anterior. Por lo tanto, se aplica el dicho de “mejor malo conocido que bueno por conocer”.
  4. El ahorro es prácticamente inapreciable entre la “mejor” y la “peor” oferta. El motivo principal es la pequeña cantidad de Kw consumidos (en contraposición al consumidor tipo industrial), lo que impide que se generen diferencias significativas el precio pagado. Por lo tanto el consumidor español considera que el “coste” que le general el proceso de cambio de compañía es mayor que el ahorro obtenido por el cambio de tarifa.

 

Reflexiones

¿La eliminación del precio regulado, actual PVPC, beneficiaría al pequeño consumidor?

Según expertos, no a corto plazo, debido a que en la actualidad el precio regulado les garantiza un precio por debajo de mercado, es decir, “más barato”. Sin embargo, a medio plazo, se generaría la posibilidad de que las comercializadoras se atreviesen a lanzar ofertas atractivas, como por ejemplo, la venta de coches eléctricos financiados mediante la factura de la luz.

En resumen, es importante que las comercializadoras puedan competir también libremente en el mercado minorista para el Pequeño Consumidor, y así tengan la motivación necesaria para lanzar ofertas atractivas. Debido a la existencia del precio regulado, no existe a día de hoy ningún comercializador que se atreva a ofrecer ofertas diferentes y atractivas para el consumidor. El PVPC supone una importante barrera de entrada que restringe la competencia y desincentiva la innovación, la inversión y la eficiencia.

 

Felipe Fernández Valero.

Abogado. Departamento de Derecho de la Competencia EJASO ETL GLOBAL Madrid.

 

 

 

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