indemnizacion retraso vuelo

Resulta una cuestión de indudable actualidad, la actuación llevada a cabo por las compañías aéreas en cuanto al cumplimiento de la normativa europea, en concreto con el Reglamento (CE) nº 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero de 2004, por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación de embarque y de cancelación o gran retraso de los vuelos, y se deroga el Reglamento (CEE) nº 295/91. Cabe traer a colación en este sentido lo sucedido respecto a los vuelos cancelados por Ryanair, cuyo presidente Michael O’Leary, admitió que la compañía “la había liado”. Así, aprovechando esta circunstancia, es momento de poner de manifiesto un posible error interpretativo que acostumbran a cometer los Juzgados y Tribunales de Justicia en esta materia

La normativa comunitaria (artículo 7 del citado Reglamento (CE) nº 261/2004), establece el derecho de los pasajeros a reclamar una compensación económica por un importe de entre 250 y 600 euros, de carácter automático, por los perjuicios que ocasiona la cancelación de un vuelo. Si bien, no se recoge expresamente el derecho a indemnización de los pasajeros que han sufrido retraso en sus vuelos.

No es ninguna novedad que, en el año 2009, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en el caso “Sturgeon” dictó una importante sentencia muy positiva para los derechos de los consumidores y, más concretamente, para aquellos que contrataban un billete de navegación aérea y se enfrentaban a importantes retrasos.

En dicha Sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas de 19 de noviembre de 2009, se abordaban distintas cuestiones que se habían planteado por la justicia austriaca y alemana con motivo de que dos compañías aéreas, en concreto, Condor Flugdienst GmbH y Air France SA, se negaran a compensar a dos familias de pasajeros que tuvieron que ser trasladados al aeropuerto de destino con un retraso sobre la hora de llegada, de veinticinco y veintidós horas, respectivamente.

Sin embargo, en virtud de la mencionada Sentencia, el Tribunal se pronuncia en un sentido favorable hacia los pasajeros puesto que entiende que el perjuicio sufrido en los supuestos en los que el vuelo ha sido cancelado así como aquellos en los que se produce un retraso por un tiempo igual o superior a tres horas, es de carácter análogo ya que ambos supuestos implican una pérdida de tiempo al pasajero, encontrándose en situaciones comparables en relación a la aplicación del derecho de compensación regulado en el artículo 7 del Reglamento (CE) nº 261/2004, que a continuación se analizará. Es decir, la misma, equiparaba económicamente la indemnización a recibir por una cancelación, con la de un retraso superior a tres horas equiparando, en esencia, y a menos que concurra una excepción concreta que no es materia del presente análisis, la totalidad del derecho aplicable en esta materia.

En consonancia con la última línea expuesta y una vez fijados los antecedentes descritos, es preciso dar protagonismo a lo dispuesto en los apartados primero y segundo del artículo 7 del Reglamento (CE) nº 261/2004, que dispone lo siguiente:

Derecho a compensación

  1. Cuando se haga referencia al presente artículo, los pasajeros recibirán una compensación por valor de:
  2. a) 250 euros para vuelos de hasta 1500 kilómetros;
  3. b) 400 euros para todos los vuelos intracomunitarios de más de 1500 kilómetros y para todos los demás vuelos de entre 1500 y 3500 kilómetros;
  4. c) 600 euros para todos los vuelos no comprendidos en a) o b).

La distancia se determinará tomando como base el último destino al que el pasajero llegará con retraso en relación con la hora prevista debido a la denegación de embarque o a la cancelación.

  1. En caso de que, con arreglo al artículo 8, se ofrezca a los pasajeros la posibilidad de ser conducidos hasta el destino final en un transporte alternativo con una diferencia en la hora de llegada respecto a la prevista para el vuelo inicialmente reservado:
  2. a) que no sea superior a dos horas, para todos los vuelos de 1500 kilómetros o menos, o
  3. b) que no sea superior a tres horas, para todos los vuelos intracomunitarios de más de 1500 kilómetros y para todos los demás vuelos de entre 1500 y 3500 kilómetros, o
  4. c) que no sea superior a cuatro horas, para todos los vuelos no comprendidos en a) o en b),

el transportista aéreo encargado de efectuar el vuelo podrá reducir en un 50% la compensación prevista en el apartado 1”.

Como se puede comprobar con la lectura de dicho artículo, en los supuestos enunciados en el apartado segundo, se puede aplicar una reducción del 50% a la indemnización fijada. Una indemnización que recordamos, responde a un precepto inicialmente pensado para supuestos de cancelación.

La problemática surge cuando en un vuelo retrasado (sin transporte alternativo), de más de 3500 kilómetros de distancia, el retraso soportado es superior a tres horas pero inferior a cuatro. La interpretación mayoritaria estima que la aerolínea sí goza del derecho a ‘rebajar‘ esta indemnización, aplicando multitud de Juzgados y Tribunales esta disposición, como podemos comprobar en las siguientes sentencias dictadas por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao, en su Sentencia 189/2017 de 27 de junio; el Juzgado de lo Mercantil número 1 de San Sebastián en su Sentencia 268/2016 de 7 de septiembre; el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Pamplona, en su Sentencia 54/2017 de 13 de marzo y la Audiencia Provincial de Madrid en su Sentencia 30/2010 de 12 de febrero en la que se recoge que

(…) la sentencia del TJCE en su apartado 63 recuerda que el importe de la compensación que ha de abonarse a un pasajero con arreglo al artículo 7, apartado 1, del Reglamento núm. 261/2004 puede reducirse al 50 % si concurren los requisitos previstos en el artículo 7, apartado 2, del citado Reglamento y aunque esta última disposición sólo se refiere a la situación en que se ofrece al pasajero un vuelo alternativo, debe señalarse que la reducción del importe de la compensación que prevé depende únicamente del retraso soportado por los pasajeros, de tal modo que nada impide la aplicación “mutatis mutandi”s de esta disposición a las compensaciones abonadas a los pasajeros de los vuelos retrasados. Se deriva de lo anterior que el importe de la compensación que debe abonarse a los pasajeros de los vuelos retrasados que llegan al destino final tres o más horas después de la hora de llegada inicialmente prevista puede reducirse al 50%, conforme al artículo 7, apartado 2, letra c), del Reglamento núm. 261/2004, cuando, en el caso de los vuelos no comprendidos en el artículo 7, apartado 2, letras a) -vuelos hasta 1.500 Km.- y b) -vuelos intracomunitarios de más de 1500 kilómetros y para todos los demás vuelos de entre 1500 y 3500 kilómetros-, de dicho Reglamento, el retraso sea inferior a cuatro horas.

La aplicación de la anterior doctrina al supuesto de autos conduce a la revocación de la sentencia y a la estimación parcial de la demanda al declararse probado que los demandantes llegaron a su destino con un retraso igual al de la salida del aeropuerto de partida, esto es, con una demora de 3 horas y 53 minutos, lo que confiere a los demandantes el derecho de compensación del artículo 7.1.c del Reglamento núm. 261/2004, minorado en un 50%, al no alcanzar la demora las cuatro horas, lo que determina una indemnización a favor de cada uno de los demandantes de 300 euros (…)

Sin embargo, otros Juzgados no estiman esta interpretación, pudiendo ejemplificarse en determinadas resoluciones como: Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Toledo, en su Sentencia 3 de abril de 2017, el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Bilbao, en su Sentencia 237/2016 de 14 de septiembre Auto de 12 de junio de 2017 dictado por el Juzgado de lo Mercantil nº 9 de Madrid, o el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Girona, en su la Sentencia 96/2016 de 18 de marzo así como en la Sentencia número 49/2016 de 15 de febrero en la que por el contrario, se hace referencia a que “por parte de la compañía aérea se esboza un sorprendente argumento de defensa, justificado quizás por la confusa redacción de los artículos 6 y 7 del Reglamento”.

Aunque resulte discordante es una realidad que multitud de Juzgados están negándose a permitir la reducción del quantum indemnizatorio prevista, excusándose en que la aerolínea no emplea un transporte alternativo como resulta exigido. Una interpretación -que puede parecer- demasiado literal de un precepto que se encuentra redactado exclusivamente para situaciones de cancelación.

La razón que alegan estos Juzgados puede considerarse como desacertada ya que tal y como recogía la Audiencia Provincial de Madrid en su sentencia arriba extractada: la interpretación ya ha sido realizado por el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Dicho Tribunal, en la ya reseñada Sentencia de 19 de noviembre de 2009, dispone que al no encontrarnos ante un supuesto de cancelación, no tiene sentido siquiera plantear la posibilidad de un transporte alternativo, habiendo únicamente que centrarse en el tiempo que soportan los pasajeros a consecuencia del retraso. Dicha sentencia se expresa en los siguientes términos:

(…) el importe de la compensación que ha de abonarse a un pasajero con arreglo al artículo 7, apartado 1, del Reglamento nº 261/2004 puede reducirse al 50% si concurren los requisitos previstos en el artículo 7, apartado 2, de este Reglamento. Si bien esta última disposición sólo se refiere a la situación en que se ofrece al pasajero un vuelo alternativo, debe señalarse que la reducción del importe de la compensación que prevé depende únicamente del retraso soportado por los pasajeros, de tal modo que nada impide la aplicación mutais mutandis de esta disposición a las compensaciones abonadas a los pasajeros de los vuelos retrasados. Se deriva de lo anterior que el importe de la compensación que debe abonarse a los pasajeros de los vuelos retrasados que llegan al destino final tres o más horas después de la hora de llegada inicialmente prevista puede reducirse al 50%, conforme al artículo 7, apartado 2, letra c), del Reglamento nº 261/2004, cuando, en el caso de los vuelos no comprendidos en el artículo 7, apartado 2, letras a) y b), de dicho Reglamento, el retraso sea inferior a cuatro horas.”

Si bien es cierto que, tal y como se ha hecho referencia en las primeras líneas de este escrito en cuanto a lo sucedido con las cancelaciones de vuelo por Ryanair, es del todo procedente que en estos supuestos las compañías aéreas garanticen en todo caso la aplicación del Reglamento (CE) nº 261/2004, no hay que olvidar que también existe una situación poco analizada como la expuesta, que deriva en un problema al omitir esta interpretación más favorable para las compañías aéreas.

Así, la Justicia en su Primera Instancia, puede considerarse que yerra en ocasiones al omitir esta interpretación, incrementándose el problema cuando, al no existir prácticamente en este tipo de asuntos posibilidad de recurso (en base a su cuantía), deriva en una vulneración de la seguridad jurídica y de la correcta aplicación de la legislación vigente. Problemática que se ve incrementada ante la estrategia de interponer este tipo de procedimientos de manera masiva con idénticas demandas individuales para cada pasajero tratando de ahorrar tan al máximo los costes, que prácticamente obliga a los jueces a dictar sentencias sin que se les ofrezca la oportunidad de realizar un estudio exhaustivo de los asuntos. Pero, ese es otro tema.

 

Noelia Madrid Gilo. Abogada.

Departamento Derecho Fiscal. EJASO ETL GLOBAL.

 

 

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